27/02/2026

Presentamos en el Cabildo de Tenerife un proyecto de mejora de salud en la región de Yamoussoukro.

El proyecto persigue la mejora del tratamiento del cáncer de cuello uterino y de mama de mujeres en situación de vulnerabilidad en la región de Yamoussoukro. El Cabildo de Tenerife financia el 71% del proyecto con una aportación de 65.000 euros.
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Costa de Marfil tiene una población aproximada de 32 millones de habitantes. Su principal ciudad es Abidjan, con más de 6 millones de habitantes. Más de 300 km al norte se ubica su capital política, Yamoussoukro. Aunque es la capital y cuenta con,400.000 habitantes, la realidad de la región es marcadamente rural con una fuerte presencia por las migraciones. El país acogió el último año a más de 115,000 solicitantes de asilo, en su mayoría de Mali y Burkina Faso).
Al noroeste de la ciudad se encuentra el distrito de Dioulabougou, donde muchas familias viven con apenas 100 o 150 euros al mes para 7 u 8 personas.

En este distrito, se encuentra el Centro Médico-Social Walé, impulsado hace 21 años por la preocupación de algunos médicos y profesionales locales por atender las necesidades de salud de la población vulnerable. Empezaron atendiendo maternidad, malaria, VIH, drepanocitosis…
El buen trabajo de Walé llevó a que el Ministerio de Salud de Costa de Marfil lo designase como centro de referencia para el tratamiento del VIH en la región.
Para entender su trabajo, conviene mirar hacia la periferia de Yamoussoukro. Una gran parte de la población vive en una situación de vulnerabilidad severa con carencias básicas. Muchas aldeas rurales carecen de infraestructuras mínimas como agua corriente o luz eléctrica.


El cáncer de cuello uterino es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres marfileñas. La paradoja es que al mismo tiempo es el cáncer más prevenible, pero en el 80% de los casos se detecta demasiado tarde para un tratamiento eficaz. Al mismo tiempo es un tabú cultural asociado al estigma social, lo que lleva a las mujeres a evitar la asistencia médica por vergüenza.

El cáncer de mama es más frecuente y, aunque es menos tabú, su diagnóstico temprano sigue siendo inaccesible para la población sin recursos.
El centro nacional de referencia para el cáncer está en Abidján, a más de 300 km de distancia. Para una mujer rural que vive con un presupuesto familiar de 100 o 150 euros mensuales para 8 personas, este viaje es un muro insuperable.

 

Nuestra hoja de ruta para este periodo de 12 meses es clara y se basa en un enfoque de derechos:

– Estamos organizando 10 sesiones de sensibilización -una media de 200 mujeres en cada una de ellas- para hablar sobre los factores de riesgo, signos y formas de prevención. Además haremos soportes y difusión pública con cuñas de radio en los idiomas locales.
– Queremos fortalecer las capacidades de 40 trabajadores de la salud en el Centro Médico-Social Walé y otros 2 centros en materia de detección de cáncer cervicouterino y cáncer de mama.
– Asociado a ese fortalecimiento vamos a realizar pruebas de detección de cáncer de cuello uterino y de mama en 1000 mujeres de 19 a 55 años. Realizaremos además 300 frotis y 300 mamografías a mujeres en situación de vulnerabilidad con sospecha de tener cáncer de cuello uterino/mama. Con 150 de ellas prevemos realizar una biopsia.
– Existen barreras culturales que deben eliminarse para garantizar una cierta sostenibilidad de las acciones. El proyecto prevé unos talleres para capacitar a las mujeres y sus comunidades y reducir el estigma —particularmente el relacionado con la sexualidad— en torno al cáncer de cuello uterino y de mama.

Con este proyecto queremos ayudar a construir un sistema de salud más robusto y pegado a las necesidades de las personas.