
El Progama de Liderazgo Social de Zaragoza ha vivido una de sus jornadas más impactantes hasta la fecha. Tres internos de un centro penitenciario de Aragón —David, Izan y Youssef— participaron en una sesión de diálogo abierto con alumnos de secundaria y bachillerato y voluntarios del proyecto, generando un espacio de intercambio humano sin precedentes en el barrio.
La sesión, centrada en la prevención y la responsabilidad personal, permitió a los jóvenes escuchar de primera mano las consecuencias de las decisiones de riesgo.
David, uno de los ponentes, resumió el propósito de su visita con una frase que resonó con fuerza entre los estudiantes: «Es un honor tener la oportunidad de contar nuestra historia de vida y reparar un poco nuestros errores, ayudándoos a que, por lo menos, veáis llegar los problemas y podáis decir que no, o podáis pedir ayuda». Este enfoque de «prevención real» permitió que los adolescentes conectaran con la importancia de tomar decisiones conscientes.

Por otro lado, la jornada sirvió para poner en valor la figura del voluntariado, motor fundamental del PLS. «Ver a gente como vosotros ayudar a gente que lo necesita sin recibir nada a cambio me llena el alma. Son estas las cosas que hacen que mi vida tenga sentido y que no pierda nunca la esperanza», afirmó Youssef.
Tras el encuentro, se ha creado una lista en la que ya hay otros cuatro internos interesados en participar en estos encuentros.
Para el equipo del PLS, estas jornadas refuerzan su misión: crear una red de seguridad para los jóvenes del barrio de El Gancho donde se transmite que nunca es tarde para elegir el camino correcto y ofrecer un espacio de «reparación» y escucha para quienes buscan una segunda oportunidad.
