
La Cocina Social Vistalegre, un proyecto de la ONG Cooperación Internacional, conmemora cinco años de trayectoria consolidándose como un modelo de éxito para apoyar a personas y familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad de la Comunidad de Madrid. Desde su puesta en marcha en los momentos más críticos de la pandemia, el proyecto ha logrado distribuir 120.800 menús nutritivos a través de una red profesional de colaboración público-privada y voluntariado.
Un origen marcado por la urgencia y la solidaridad
Lo que comenzó en septiembre de 2020 como una respuesta de emergencia ante el desbordamiento de los comedores sociales madrileños, se ha transformado hoy en una cocina industrial de alto rendimiento. Gracias a la cesión de espacio por parte del Palacio Vistalegre y la alianza estratégica con el Instituto Tecnológico Fuenllana, el proyecto pasó de ser una idea de auxilio a una realidad profesional en marzo de 2021.
«Este proyecto nació de una realidad que nos interpelaba directamente. Hoy, cinco años después, no solo ponemos en valor las cifras, sino la red de esperanza que hemos tejido gracias a empresas y voluntarios que no han fallado ni un solo día», señala Iciar Lumbreras, directora del departamento de desarrollo corporativo de Cooperación Internacional.

Profesionalización: Más que un comedor, un catering social
A diferencia de otras iniciativas, la Cocina Social Vistalegre opera bajo un modelo de Cocina Central, cumpliendo con los más estrictos estándares de seguridad alimentaria.
- Capacidad actual: La cocina, que ha ido incrementando su capacidad de forma progresiva, elabora hoy una cifra de 560 menús semanales destinados actualmente al Comedor Solidario de Torrejón de Ardoz, entidad con la que se estableció una alianza estratégica debido a la alta demanda de atención social detectada en dicha localidad y al de Teena María de Mundo Justo, situada en el barrio de Prosperidad, que se ha incorporado recientemente a la recepción de esta ayuda.
- Excelencia técnica: La Escuela de Hostelería Fuenllana ha aportado desde el principio el know-how necesario para definir la estrategia de producción y logística y el proyecto cuenta con la supervisión de profesionales formados en ella.
- Logística de vanguardia: La empresa Logista Parcel garantiza la cadena de frío mediante camiones isotérmicos, permitiendo que los alimentos lleguen en condiciones óptimas para su distribución.
El corazón del proyecto: La red de voluntarios
El éxito de estos cinco años reside en el compromiso de una media de 35 voluntarios semanales.
- Labor operativa: Su labor abarca desde la preparación de alimentos y tareas de limpieza, hasta la logística de recogida de donaciones en establecimientos de Mercadona y KFC, con el apoyo también de Glovo en esa logística, esenciales para la sostenibilidad del proyecto.
- Motivación intrínseca y propósito: El mérito de este equipo humano adquiere un valor especialmente significativo debido a la naturaleza centralizada del proyecto. Al no existir un contacto directo con el beneficiario final ni una visualización inmediata del impacto de su esfuerzo en los comedores, la constancia de los voluntarios se convierte en un testimonio puro de altruismo y vocación de servicio.
Esta admirable motivación se refleja de manera cotidiana en el propio testimonio de los voluntarios: «No vemos el beneficio directo en el día a día, pero regresamos cada semana por la profunda alegría de saber que lo hacemos posible».

Un encuentro de homenaje a todos los implicados
Ayer, 28 de mayo, con motivo de este quinto aniversario y en señal de profundo agradecimiento a todas las personas e instituciones implicadas, se celebró un acto conmemorativo para poner en valor estos años de intenso trabajo conjunto. El encuentro reunió tanto a los voluntarios, a los representantes del tejido empresarial colaborador como a los comedores sociales, brindando una oportunidad idónea para repasar la trayectoria del proyecto, celebrar con un brindis los logros alcanzados y recordar, con la misma determinación del primer día, todo el camino que aún queda por recorrer en apoyo de los más vulnerables.

Modelo de sostenibilidad y compromiso empresarial
Sostenibilidad y modelo de financiación: Cabe destacar la independencia financiera del proyecto, el cual no cuenta con subvenciones públicas. Su viabilidad y continuidad se sostienen íntegramente gracias a un sólido tejido de donantes privados, integrado de manera principal por empresas comprometidas con la responsabilidad social.
Alianzas corporativas estratégicas: Además de los socios fundadores, empresas como MVGM, Velilla Group, Bergner, BBVA Asset Management, Fundación Mutua Madrileña o Grupo La Fábrica han sido piezas clave en la equipación y puesta en marcha de las instalaciones, demostrando que la colaboración corporativa es capaz de generar un impacto social duradero.
Otros colaboradores: Académica International Studies, Ayvens, Fundación Pryconsa, Banco Sabadell, Lazard Fund Managers, Bankinter, Fundación Accenture, Fundación Inocente, Fundación Moeve, Nartex Capital, Pictet Group Foundation, Premios ABC Solidario, Azvalor, Región de Murcia, Fundación Ebro Foods, Karney y Crambo.

Mirando al futuro
Tras haber servido en cuatro comedores sociales distintos y mantener un compromiso ininterrumpido, la Cocina Social Vistalegre encara el futuro con el objetivo de seguir profesionalizando su estructura y ampliando su red de apoyo para proporcionar acceso a una alimentación digna y nutritiva a personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.























