16/02/2026

El voluntariado corporativo: el motor que humaniza la empresa y transforma al trabajador

En una reciente entrevista de IE Foundation, dentro de la Cátedra bienestar emocional y social en el ámbito laboral junto a DKV, Perico Herráiz, delegado del área territorial de Aragón de Cooperación Internacional, compartió su visión sobre el auge y el impacto del voluntariado corporativo en España. En un contexto donde las empresas buscan cada vez más trascender su función económica, Perico reflexiona sobre cómo esta práctica se ha convertido en una herramienta esencial para el compromiso y la cultura organizacional.

 

Una visión humana de la empresa

Para Perico, el interés creciente de las compañías por el voluntariado responde a una visión más integral e integradora. Según explica, las organizaciones han empezado a evolucionar su propósito, dejando atrás la idea de que el trabajador es un «mero recurso» para entenderlo como una persona con «inteligencia, afectos, sentimientos y corazón.»

«Nadie quiere sentirse utilizado como un simple medio para alcanzar objetivos financieros», señala Perico, destacando que los líderes actuales buscan escenarios más enriquecedores y globales para sus equipos.

Impacto real en el entorno laboral
Uno de los puntos más destacados de la intervención es cómo el voluntariado puede sanar y mejorar el ambiente de trabajo. Perico cita el ejemplo de un departamento que, tras semanas de roces y toxicidad, participó en una actividad de equinoterapia con niños con parálisis cerebral organizada por nuestra ONG. El resultado fue un cambio radical: el lunes siguiente, el equipo regresó con alegría y una perspectiva renovada, valorando más su día a día.

Beneficios para el voluntario: salir de «la burbuja»
Más allá de la empresa, Perico Herráiz detalla tres beneficios fundamentales para la persona que decide dar el paso:
1. Desarrollo de un propósito: Permite dejar una huella y poner los valores en acción.
2. Perspectiva vital: Ayuda a «sacar la cabeza de la burbuja» diaria para conectar con realidades cercanas que a menudo ignoramos.
3. Sentido de plenitud: Al ayudar a quienes han tenido menos oportunidades, el voluntario aprende a valorar lo que tiene.

Perico concluye con una reflexión personal sobre su experiencia en Bolivia, que transformó su manera de mirar la sociedad al entender que «lo más ordinario es extraordinario para mucha gente», como el simple hecho de tener una cama o el desayuno cada mañana.

Desde Cooperación Internacional, seguimos trabajando con más de 130 empresas colaboradoras para tender puentes y transformar comunidades a través del talento y el compromiso de sus profesionales.