
Según el INE (2025), en el año 2024, una media de 34.145 personas mayores de 18 años se alojó diariamente en centros de atención a personas sin hogar, lo que supone un incremento del 57,5% respecto al año 2022.
El sinhogarismo, mucho más que pobreza material, constituye la forma más extrema de exclusión social. En la lista de carencias no solo se encuentran las necesidades básicas como vivienda, comida y acceso a la educación o al trabajo, sino también las miradas, el contacto o la conversación.
En este contexto, desde Cooperación Internacional iniciamos una nueva campaña de sensibilización, dentro de nuestro proyecto “Vulnerables”, expuesta ya en los principales puntos del Metro de la Comunidad de Madrid.
Este espacio público madrileño se convierte otra vez en un escaparate de alta visibilidad para amplificar las causas de acción social, invitando a la ciudadanía a desmontar estereotipos y prejuicios arraigados sobre las personas en situación de extrema vulnerabilidad social.
La iniciativa cuenta con 17 carteles repartidos estratégicamente por distintas estaciones, buscando un impacto directo en el itinerario diario de miles de viajeros. El principal objetivo es transformar la percepción social sobre el sinhogarismo, posicionando la inclusión, el respeto a la dignidad y la equidad social como pilares fundamentales.

¿Dónde dormiré esta noche?
Sobre la imagen de la cama aparece esta pregunta que, aunque pueda escapar de algunas realidades, no significa que no haya miles de personas que se la formulen día a día. El mensaje principal es claro: las carencias materiales de las personas sin hogar no las convierten en excluyentes de derechos.
Nadie es invisible si decides mirarle
La rapidez y la desconexión social crean muros de invisibilidad que nos impiden mirar a quien tenemos al lado. Esta campaña busca romper con esa barrera, recordándonos algo tan básico como esencial: que tan importante es cubrir las necesidades materiales de una persona como hacerla sentir mirada, escuchada y atendida.
Frente al rechazo y aislamiento que sufren a diario quienes no tienen un hogar digno, la iniciativa busca frenar esa deshumanización cotidiana. No se trata solo de prestar ayuda, sino de devolver la mirada y reconocer a cada individuo como alguien con derechos, con una historia propia y con el valor que a veces la prisa nos hace olvidar.
Nadie es invisible si decides mirarle.
Este material está incluido dentro del proyecto «Vulnerables». Proyecto de sensibilización y fomento de la convivencia» desarrollado con la ayuda de la subvención 0,7% IRPF de la Comunidad de Madrid.
