
Una propuesta para ir más allá de lo académico.
Con motivo del Día Internacional de la Educación, la ONG Cooperación Internacional lanza una reflexión clave para entender el futuro de nuestras aulas: “¿En qué estamos educando?”. En un mundo hiperconectado y con retos sociales crecientes, es bueno plantearse una pregunta de fondo: ¿estamos ayudando a los estudiantes a mirar más allá de sí mismos y a conectar con las necesidades reales de su entorno?
Para dar respuesta, la ONG presenta Escuela Solidaria, un proyecto que ayuda a centros educativos de toda España a incorporar de forma estructural una dimensión social, solidaria y de servicio dentro de su modelo formativo.
Un reto global: Educar para el servicio
El proyecto Escuela Solidaria nace con la misión de ayudar a las entidades educativas a formar con una dimensión de servicio a los demás. No se trata de actividades aisladas, sino de implementar un Plan de Responsabilidad Social Educativa (plan RSEdu) personalizado.
«La educación del siglo XXI no puede limitarse a la transmisión de conocimientos; debe ser el motor del cambio social. Con Escuela Solidaria, ofrecemos a los centros educativos las herramientas para que sus alumnos no solo aprendan sobre la realidad, sino que se sientan responsables de transformarla», explica Teresa Martín Aguado, directora del departamento de proyectos de Cooperación Internacional “La verdadera educación es la que enseña a mirar, comprender y actuar. Si no acercamos a los jóvenes a la realidad de los demás, les privamos de una parte esencial de su aprendizaje”.

El programa ofrece un ecosistema completo para la comunidad educativa:
- Asesoramiento Estratégico: Diseño y ejecución de planes RSEdu flexibles.
- Recursos Didácticos: Exposiciones, guías, webs, vídeos y juegos que acercan las diferentes realidades sociales a alumnos y familias.
- Formación Docente: Herramientas para que el profesorado lidere este cambio.
- Experiencias de Voluntariado: Desde rehabilitación de viviendas hasta rutas de calle con personas sin hogar en Madrid, entre muchas otras.
Escuela Solidaria: Un itinerario progresivo de la conciencia al compromiso
La clave del éxito de este proyecto es su capacidad para estructurar la solidaridad dentro del currículo escolar. En sus centros con intervención integral donde colaboran de manera más estable, Escuela Solidaria propone un viaje de cuatro años para que el alumno descubra nuevas realidades de forma madurativa:
– 1º ESO – Pobreza: El primer contacto con la desigualdad.
– 2º ESO – Discapacidad: Fomentando la empatía y la inclusión.
– 3º ESO – Inmigración: Entendiendo la realidad global y local.
– 4º ESO – Personas sin hogar: Compromiso con la vulnerabilidad más cercana.
Esta formación no se queda en el aula. Se divide en tres fases estratégicas: un primer trimestre teórico, un segundo de conocimiento directo de la realidad y un tercero de acción, donde los alumnos lideran recogidas de alimentos, escriben cartas a personas mayores o hacen un regalo para una persona sin hogar.
Flexibilidad: La clave para llegar a todos
Entendiendo que cada centro educativo tiene sus propios tiempos y recursos, Cooperación Internacional ofrece un modelo adaptable que abarca tanto Educación Primaria como Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. Desde intervenciones intensivas y semanales con voluntariado, hasta «Semanas Solidarias» temáticas o ciclos de charlas de sensibilización, donde todos los materiales educativos forman parte de Escuela Solidaria.



Cifras que avalan el cambio
Con el respaldo histórico de instituciones como el Instituto de Juventud de la Junta de Castilla y León, la Diputación de Valladolid y la Xunta de Galicia, el proyecto ha consolidado una red que hoy alcanza hitos significativos:
- Colaboración con más de 250 centros educativos en toda España.
- Impacto directo en 50.000 estudiantes anualmente.
- Movilización de 5.000 jóvenes voluntarios en acciones sociales estables y puntuales.
