En el corazón del altiplano guatemalteco, donde las montañas de Quetzaltenango se encuentran con la realidad de comunidades rurales vulnerables, está naciendo una semilla de cambio. Gracias al apoyo del Ayuntamiento de Málaga que une fuerzas con FUNDAP, una organización con décadas de experiencia transformando la realidad rural guatemalteca, , el proyecto de formación de agentes de salud y recuperación nutricional está transformando el presente de cientos de familias en los municipios de Cajolá y Palestina de los Altos.

¿Por qué este proyecto es vital?
En estas regiones, mayoritariamente indígenas (Maya Mam), el acceso a la salud no es un camino fácil. La combinación de la pobreza extrema, la dificultad para acceder a centros médicos, la falta de personal cualificado y una dieta limitada —basada casi exclusivamente en lo que la tierra da según la estación— ha provocado que la desnutrición infantil sea un desafío constante.
Aquí, un resfriado o una mala nutrición pueden cambiar el destino de un niño. Por eso, no solo enviamos ayuda; estamos construyendo capacidades desde dentro de la propia comunidad.
El Corazón del Proyecto: Las Promotoras de Salud
El motor de este cambio son 40 mujeres voluntarias. Ellas son las verdaderas heroínas locales que están siendo formadas para convertirse en el puente entre sus vecinos y el sistema de salud.
– Formación integral: Reciben 120 horas de capacitación en primeros auxilios, higiene y prevención de enfermedades.
– Acompañamiento: No solo aprenden en un aula; visitan los hogares, identifican señales de peligro y enseñan a otras madres a cuidar la salud de sus hijos.
– Liderazgo femenino: El 90% de estas agentes son mujeres, dando valor así el rol femenino en la gestión comunitaria.
Más que medicina: Recuperación Nutricional
El proyecto aborda la nutrición desde dos frentes: la atención directa y la educación.
Atención a la infancia: El proyecto centra sus esfuerzos en 50 niños y niñas menores de 5 años con diagnósticos de desnutrición, dándoles el seguimiento médico y nutricional que necesitan para crecer sanos.
Clínicas Móviles: Llevar la medicina a donde está la gente. A través de jornadas médicas mediante las clínicas móviles de FUNDAP, atendemos a personas que de otro modo tendrían que caminar horas para ver a un doctor.
Hogares resilientes: Capacitación de las madres en el uso de alimentos locales y técnicas de higiene para asegurar que la recuperación nutricional sea sostenible en el tiempo.
El Impacto en Cifras
Para entender la magnitud de esta intervención en 2026, estos son nuestros objetivos directos:
– 640 personas beneficiadas directamente.
– 40 voluntarias promotoras de salud capacitadas y equipadas con botiquines profesionales.
– 400 familias que ahora cuentan con un guía de salud cercano.
– 2 Comités de Vigilancia Nutricional fortalecidos para que la propia comunidad cuide de sus más pequeños.
Un compromiso compartido
Este proyecto es un testimonio de que la solidaridad no tiene fronteras. El Ayuntamiento de Málaga, en su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se une a la experiencia de FUNDAP para asegurar que el derecho a la salud llegue a cada rincón de Quetzaltenango.
Porque invertir en la salud de una madre y en la nutrición de un niño es, en última instancia, invertir en el futuro de todo un pueblo.
