Voluntariado: Un plus curricular

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Voluntariado con niños en proceso de inclusión social.

Foto: Javier Valeiro

Las experiencias de voluntariado son tan enriquecedoras desde el punto de vista ético y moral que son ya muchas las empresas que las toman en consideración a la hora de escoger un nuevo perfil con el que completar su equipo de trabajo. Para Lucía de Ribera, directora de Recursos Humanos de Europa Press, “acreditar en el currículo tareas de voluntariado puede marcar la diferencia entre un candidato u otro”. La experta considera que las labores sociales son “tan positivas como cualquier experiencia profesional”. Con ella coincide Cristina Villanova, directora del departamento de recursos humanos de Catenon Worlwide Executive Search, una importante firma de búsqueda de profesionales. Villanova está convencida de que “siempre es positivo contar con una buena experiencia profesional no remunerada que sea útil de cara al crecimiento profesional y personal de cada uno”. Desde Catenon creen firmemente que el voluntariado demuestra “altruismo y generosidad” al tiempo que “aporta otro tipo de habilidades muy valoradas, especialmente en los profesionales jóvenes, que cuentan con menos elementos curriculares para diferenciarse unos de otros”.

Villanueva cree en definitiva que el voluntariado es un aspecto que “siempre puntua positivo en la valoración global de un profesional”, si bien considera que “su ponderación depende siempre de los valores de la compañía”. Con ella coincide, desde el departamento de Recursos Humanos de SMDos, una de las empresas líderes a nivel nacional en prevención de riesgos laborales en el sector de la construcción, Alicia Grande de Inés, quien puntualiza que en función de la empresa ante la que nos encontremos este aspecto tendrá más importancia o menos. “Se valorará de formas distintas”, señala. Sin embargo considera que, al margen de esto,  la experiencia de voluntariado “aporta siempre valores añadidos” y confía en que tiene gran importancia en relación al crecimiento personal de cada cual. De Inés, sostiene que, en general, para el voluntariado “no hay nunca una visión negativa”

Los suyos son solo tres de los ejemplos que podemos poner para reflejar una realidad que ahí está. Los idiomas, la formación académica y la experiencia previa son requisitos ineludibles que ya hemos asumido. Pero, si retomamos las palabras de Lucía de Ribera veremos que hay algo que no podemos dejar pasar. Dice la experta que “el hecho de reflejar actividades de voluntariado en un currículo indica que el aspirante ha desarrollado habilidades y capacidades distintas al resto”. Entre estas podemos destacar: destrezas de comunicación, conocimiento de la realidad, trabajo en equipo, gestión del tiempo, toma de decisiones, resolución de problemas, etc. Cuestiones, todas ellas, muy valoradas en un proceso de selección. 

Por estas razones, podemos señalar que el voluntariado siempre es un “plus”, también curricular. Por eso, no es de extrañar que Linkedin, la mayor red social orientada a los negocios con la que contamos actualmente, haya decidido incluir, en la plantilla a la que accedemos para diseñar nuestro perfil, una categoría que reza “Experiencia como voluntario”. Así, haber trabajado en una ONG, por ejemplo, es una labor con la que podemos aportar (y al tiempo recibir) muchas y grandes cosas. 


*Artículo publicado por Elisa García en Hacer Familia.



LIVING FOR OTHERS

  • Con 20€ un niño recibirá un regalo nuevo por Navidad. 
  • Con 25€, nuestros voluntarios se acercarán a invitar a desayunar a 10 personas sin hogar
  • Con 120€ una familia recibe alimentos durante todo el año
  • Con 450€ una familia tendrá una vivienda más digna.
  • Con 325€ un voluntario podrá prestar su ayuda en el campo de trabajo de Tánger