Un verano, #LivingforOthers: el voluntariado internacional deja huella

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Foto: Javier Salvador, en la casa de los Hnos. de la Cruz Blanca de Tánger y Alejandro García-Campos construyendo una escuela en Uganda.

Hay muchas maneras de pasar el verano. Y, a la vuelta, cuando toca guardar el bañador y la toalla, hay quienes se encuentran con un poso de alegría, de satisfacción y de paz, que te aporta una forma…cansada de desconectar, pero que te llena por dentro… Son los que han apostado por el #livingforOthers. Los que han preferido dedicar parte de su preciado tiempo libre a ayudar un poco a quienes más lo necesitan. Así lo hemos podido comprobar recogiendo la experiencia de voluntarios que han participado en nuestros proyectos de voluntariado internacional. 

Como, por ejemplo, los estudiantes gallegos que hicieron la maleta rumbo a Uganda. Universitarios de Ingeniería, Derecho y Ade, Historia del Arte… que durante 21 días, se han dedicado a reconstruir una escuela y a llevar a cabo labores educativas de higiene, enseñando a los niños la importancia de algo tan sencillo como lavarse las manos. Pero allí no lo es tanto, porque en las casas del distrito de Kimbo no hay ni luz ni agua corriente y la renta per cápita es 30 veces más baja que en España. “Lo que más llama la atención es la pobreza y la alegría -cuenta el coodinador, Antonio Legerén-. Palpas la pobreza en todo momento. Sin embargo los niños están sonrientes, alegres, sin parar de jugar. Quizá sea porque están acostumbrados a dar importancia a otras cosas que no son materiales. Hay chavales que llevan todos los días a sus hermanos pequeños al colegio a la espalda. Disfrutan de una gran unidad familiar y se sienten arropados, queridos…quizá por eso sonrían siempre”, opina. 

Jorge Salvador, voluntario de 22 años, que está cursando el Máster de Ingeniería Industrial, ha sido voluntario de Apoyo Escolar en Ventilla durante el año y ha participado en el proyecto de Tánger este verano, donde han atendido a las personas con discapacidad de Hermanos de la Cruz Blanca. Lo que más le ha llamado la atención es que “allí la gente tiene problemas muy graves, como la marginación de mujeres en riesgo de exclusión, personas con discapacidad, o niños de la calle, para los que no hay futuro. Una experiencia así te abre los ojos a otra realidad, que no ves, pero que está muy cerca de ti”, asegura. 



Desde Zaragoza, 27 voluntarios se trasladaron a Budapest para prestar su ayuda en el campo de trabajo que Cooperación Internacional ONG coordina en Hungría. Atendían una residencia de mayores y personas con discapacidad intelectual y física, donde vivían 150 personas con discapacidad. Sus tareas consistían en pintar, limpiar, arreglar las vallas… Allí estaban Pablo Román, Álex Uriz, Pablo Amoretti, Jorge Goñi… “Destaco las ganas de servir de estos chavales en todo momento”, comenta Enrique Cuesta de Cooperación Internacional ONG en Aragón. “Cuidar de estas personas durante estos días me ha servido para valorar lo que tengo y la importancia de compartir”, destaca Pablo. “Nos quedamos alucinados con la acogida de la residencia. Nos trataban tan bien y estaban tan agradecidos por tenernos allí”, recuerda Jorge. "Lo mejor era los tiempos que pasábamos con los residentes, su alegría contagia", destaca Juan.

Una pequeña muestra más de que el #LivingforOthers nunca defrauda. 

Visita aquí el álbum de estos proyectos de Voluntariado Internacional.



LIVING FOR OTHERS

  • Con 20€ un niño recibirá un regalo nuevo por Navidad. 
  • Con 25€, nuestros voluntarios se acercarán a invitar a desayunar a 10 personas sin hogar
  • Con 120€ una familia recibe alimentos durante todo el año
  • Con 450€ una familia tendrá una vivienda más digna.
  • Con 325€ un voluntario podrá prestar su ayuda en el campo de trabajo de Tánger