Los nuevos profes de los más pequeños en las tardes de Apoyo Socioeducativo

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Voluntario y beneficiaria del Programa de Apoyo Socioeducativo de Cooperación Internacional ONG, en Madrid.

Foto: Javier Valeiro

"Me encanta venir a este centro y estar con mis niños los viernes por la tarde. Nos reímos, jugamos, hacemos la tarea… No cambio este plan por ningún otro”. Así nos recibe Cayetana, con una sonrisa de oreja a oreja mientras nos cuenta por qué se ha hecho voluntaria de Cooperación Internacional ONG. Cada viernes, acude junto con otros jóvenes voluntarios, al Programa de Apoyo Socioeducativo con menores, iniciativa que se desarrolla en varias ciudades españoles desde hace algunos años.

De lunes a viernes, en el horario de 17.30 a 19 horas, tiene lugar este encuentro entre voluntarios y niños entre 6 y 11 años. Un grupo de unos cuatro o cinco chicos acuden a los Centros en los que se desarrolla esta actividad orientada a menores en proceso de inclusión que, al salir del colegio, encuentran en este programa un apoyo para reforzar algunos de los conocimientos impartidos en el aula y pasar un rato entretenido con otros niños de su edad. El pasado viernes, nos acercamos para conocer de cerca la labor de los voluntarios en esta área educativa en el Centro Social-Comunitario Josefa Amar y Borbón, en el barrio de Ventilla (Madrid). Cayetana, Andrés y Cristina, la coordinadora desde Cooperación Internacional ONG, fueron algunos de los que esa tarde nos explicaron qué se hace cada día en ese Centro.

Ceras de colores, recortables, libros de Matemáticas, plastilina, cuentos… la sala cuenta con los recursos suficientes como para que los más pequeños se sientan a gusto con esos nuevos “profes”, como ellos llaman a los voluntarios, y entiendan la importancia de esforzarse en sus obligaciones. “Yo estudié Psicología y ahora que estoy haciendo el TFG cuento con un poco más de tiempo para poder dedicar algunas tardes a estos niños"-asegura Andrés, otro de los voluntarios- "Nunca me había imaginado que estar con estos niños me llenase tanto, añade. Estos voluntarios realizan los deberes con los chicos, ofrecen unas explicaciones un poco más informales sobre cómo se divide entre una y dos cifras, a la vez que se ríen y comparten con otros niños y mayores qué es lo que les ha pasado ese día. “Resulta muy divertido estar con los niños y me encanta poder ser parte de sus progresos a lo largo del curso”, continúa explicando este voluntario de la actividad.

“Un niño es un niño y hay que protegerle. Es algo pequeño, pero me gusta pensar que mi ayuda es un apoyo para su futuro”, afirma Cayetana que no deja de mostrar su entusiasmo por volcarse hacia los demás mientras que manifiesta sus deseos de viajar a India para poder ejercer la Medicina en ese país algún día, ya que se encuentra en la recta final de la carrera y comienza a soñar con ese futuro profesional. Además, esta voluntaria es una de las protagonistas de nuestra campaña de sensibilización #LivingforOthers, junto con otros cinco jóvenes de diferentes actividades y proyectos pero unidos por un mismo objetivo: transformar la realidad que le rodea a través de invertir su tiempo en los demás.

Madrid, Salamanca, Sevilla, Valladolid, Zaragoza, Badajoz… son algunas ciudades en las que este proyecto se lleva a cabo. Boeing apuesta por esta línea de Responsabilidad Social Educativa y financia este proyecto que se desarrolla en beneficio de decenas de familias con escasos recursos que encuentran un apoyo para sus hijos en este programa formativo.  A través de una selección de imágenes tomadas por Javier Valeiro, este fotógrafo profesional -y uno de nuestros grandes voluntarios- nos muestra el valor de esta actividad educativa para los más pequeños, sus familias y para el conjunto de voluntarios que hacen posible este proyecto.

¿No conoces nuestra campaña?
#LivingforOthers




LIVING FOR OTHERS

  • Con 20€ un niño recibirá un regalo nuevo por Navidad. 
  • Con 25€, nuestros voluntarios se acercarán a invitar a desayunar a 10 personas sin hogar
  • Con 120€ una familia recibe alimentos durante todo el año
  • Con 450€ una familia tendrá una vivienda más digna.
  • Con 325€ un voluntario podrá prestar su ayuda en el campo de trabajo de Tánger